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Reseña

La máquina tomará el control

Tenemos asumido que si acudimos a una actuación musical, el elemento clave del mismo, si no el principal, serán las personas que interpretaran las canciones, los resto de detalles quedan en nada si eliminamos a los ejecutantes.

Por eso, resulta curioso ver como una formación deja el centro del escenario y por tanto la responsabilidad de ser el frontman de la banda, a una maquina. Este es uno de los principales detalles de Cabo San Roque banda que el pasado jueves actuó en el Centro Cultural Matadero de Huesca.

Esa máquina, llamada Tres Tristes Truenos y creada por el propio grupo, es la responsable de la sección rítmica de la banda, así, mediante cientos de conexiones, tornillos, bombillas, platos de batería, cajas, incluso una máquina de escribir, va formando los patrones base para que se vayan incorporando los teclados y las guitarras de Roger Aixut y Laia Torrents.

Les costó un poco entrar en la dinámica del concierto, fueron calentando motores y pasaron por temas lentos, en los que introdujeron una marimba y la mezclaron con el repiqueteo de las maquina de escribir introducida en T.T.T. Este inicio un tanto desajustado tuvo su punto de inflexión cuando Roger Aixut rompió dos cuerdas de sus dos guitarras eléctricas y tuvieron que parar para poder cambiar las cuerdas, algo casi insólito.

Este hecho obligó a los dos miembros humanos del grupo a tirar de recursos como poner un colchón de teclados por parte de Laia Torrents y a Roger a fabricar un rápido monólogo, recordando su actuación en Periferias en el año 2008 y como el grupo empezó formado por diez personas, introduciendo dos versiones para aclarar la mengua de miembros, la opción a) como en una novela de Agatha Cristhie, la culpa es de uno de los dos que permanecen, la opción b) u opción Blade Runner, culpa directamente a la maquina, y en ella se escudan para decir que quizá en algún momento la maquina tome el control y saque discos por su cuenta.

Tras este pequeño y entrañable incidente, interpretaron una versión del malogrado músico experimental Joan Saura e iniciaron un clima de baile y dispersión que no paró hasta el final del concierto. En otro de los temas crearon un bucle con varios instrumentos de viento para ir lanzándolo a lo largo de la canción y tras esto tocaron dos temas, “Ya-ya trueno” y “Pica pica bum”, al parecer referidas a dos boxeadores mexicanos que conocieron, aunque la anécdota quedó cubierta por una gran capa de ironía, así que no podemos asegurar su veracidad. Son una banda con bastante humor.

Interpretaron una versión de Can, en la cual aprovecharon para introducir un solo de T.T.T. y pudimos comprobar las conexiones, no solo con la experimentación, si no con el krautrock que tiene su musica. Después interpretaron un tema nuevo que aun no lleva titulo pero quizá eso sea lo de menos, resulto ser un tema igual de experimental que los anteriores, con más incidencia en las cadencias de baile. Tras esto en las melodías se podía escuchar ciertos ritmos latinos, tienen influencias de todo tipo.

Tuvieron que hacer un bis en el que interpretaron la canción en la que la cuerda se rompió y después dejaron que el publico se subiera al escenario para contemplar la maquina en todo su esplendor, algo así como acudir a un museo o a un zoo del rock, la gente aprovechó el instante para hacer fotos y curiosear todos los mecanismos de semejante aparato. ¡Viva el Skynet del rock!