Un arranque distorsionado
Buenos días. Acabo de darme cuenta que tengo muy asumido el tema de que los periódicos tan solo se leen por la mañana. Quizá estés a mitad de tarde en una cafetería, pasando las hojas sin saber muy bien que hacer o tal vez sean altas horas de la noche. Así que por si acaso, buenos días, buenas tardes y buenas noches.
El pasado martes comenzó la ronda de conciertos del Matadero en este nuevo año, tal vez el titular se refiera a eso, a un comienzo nuevo un tanto enrarecido, no creo que ese sea el motivo, pero es una opción. Vino a actuar Chris Brokaw, figura mítica dentro del slowcore y el post rock, el patio de butacas del Matadero presentó una entrada bastante aceptable siendo que venimos de jornadas festivas y que era un martes noche, fuera del fin de semana la gente siente mayor pereza para los actos culturales.
Antes de la actuación principal hubo un telonero, podría decirse que fue otro arranque, con lo cual ya tenemos dos, el comienzo del año y la actuación previa, el encargado de abrir la noche fue Jorge Berges, que bajo el seudónimo de Kim Fasticks ofreció un concierto en la línea de El Brindador, aunque dentro de ese folk zaragozano tenía más conexiones con Bigott.
Quizá por eso, el arranque del concierto de Chris Brokaw estuvo bañado en distorsión. Su guitarra eléctrica, varios pedales, rasgueos y una gran capa de ruido durante un par de minutos, una manera de llamar la atención y dejar atrás las bases electrónicas de la anterior actuación.
Sin pausa, cortó las distorsiones y se lanzó a por una extensa canción que le sirvió para asentarse en el escenario e ir desplegando su surtido de indierock. Con una voz apagada, que casi se podría calificar como “tomada” pero que en ningún caso lo digo como un matiz negativo, llegaba a todas las notas de forma correcta, pero no alardeaba ni realizaba gorgoritos.
Esa es la base de la música de Chris, una línea de música con los arreglos necesarios, nada más, rock minimalista y sentido, guitarrazos y distorsión. Continuó su concierto interpretando “Into the woods”, seguida de “Dany Borracho”, este último uno de los temas más rítmicos de toda la actuación, ya que el resto se basó en unos patrones a medio tiempo que quedaron perfectos para la propuesta musical que ofrece Chris Brokaw.
Luego llegó una canción popular de los Estados Unidos, letras atemporales que van modificando su melodía a través del tiempo. Tras ella un homenaje a su mujer en forma de canción “ She’s A Fucking Angel”, un tema que confesó le costó escribir muy poco, lo argumentó para presentar la siguiente canción, que le había costado escribir cuatro años. Así de rocambolesca es la creación.
Tras esto explicó que había realizado la banda sonora original de la película Now, Forager e interpretó un largo medley con distintos extractos de la composición, en este tramo se pudieron apreciar todos los detalles melódicos de Chris Brokaw, de la intensidad basada en la distorsión, a las melodías lentas apoyadas en acordes abiertos para aumentar el peso de la frase. También pasó de utilizar la púa a rasgar las cuerdas de su guitarra eléctrica con la mano, acercando la cadencia a puntos folk.
Fue despidiendo el concierto con un par de temas de su extenso repertorio, lleva sacando discos en solitario desde el año 2002, y ante los aplausos del público tuvo que regresar para interpretar un pequeño bis en el que tocó una canción más apagada. Con ello se despidió para dirigirse al tenderete que tenía puesto a la salida con varios de sus discos, digo esto porque arrasó entre los asistentes, había sido un gran concierto, un gran comienzo de año.