¡¡¡52.284 abducidos en Huesca!!!
Se podría decir que algo extraordinario sucedió el pasado sábado por la noche en Huesca, pero viene siendo algo común y lo que en principio podría calificarse como anecdótico va calando en el aspecto de costumbre y da bastante miedo. La sociedad pasa olímpicamente de la cultura, y sí querido lector, estás incluido dentro de la sociedad, aún no vivimos en cavernas, así que no hagas como que a ti ese hecho no te consta. Ya vale. Se pueden generar argumentos de todo tipo, desde “es que claro, el sábado la gente salió pero fueron a la feria de stocks, no se puede ir a todo”, hasta que los artistas no son de suficiente categoría, aspecto ya de por sí refutable, pero que para nada coincidió con el pasado sábado, Ginferno, banda musical madrileña, roza el virtuosismo en la mayor parte de su formación.
“Tal y como está todo, lo último que me planteo es ir a un concierto”. ←- Frase base del ideario del objetor cultural, a partir de ahí, la puede vestir y revestir de todo lo que, a nivel de experiencia, cada usuario pueda aportar, pero ese es el punto de partida. Uno se mosquea cuando observa que casi hay más personas en el escenario que en el patio de butacas. A la formación inicial de Ginferno le acompañaba Los Saxos del Averno, con lo cual se llegaron a juntar hasta ocho personas en el escenario.
Así que pensabas, algo ha debido de pasar, pero en realidad algo pasa, no es normal que en una ciudad de cincuenta mil habitantes tan solo acudan diez a un evento cultural suficientemente promocionado y difundido. Diez. Algo pasa. Narcotización vía chemtrails, trepanaciones… o quién sabe, una abducción masiva durante la hora y media del maravilloso concierto de Ginferno.
Te digo maravilloso porque lo fue, aunque posiblemente te de igual, quizá como mucho acudas a google y llegues a su bandcamp para corroborar algo de esa emoción que te intento transmitir, irás en busca de alguna cura vital, pero lo querrás ya, posiblemente no escuches ni una canción completa, me da que a mitad, si ves que no cae confeti en la habitación, suenan fanfarrias y entra por la puerta el gran circo alegría, me da que si no pasa eso, vas a quitar la canción.
Presentaban su último disco “Erta Ale”, el cual inician con la canción con la finalizaron su concierto del sábado “Mambo Rabbits”, un genial mezclete, perfecto para cualquier momento que requiera ritmo. ¿Ya los has buscado en el bandcamp? Al finalizar su concierto hubo tal ronda de aplausos que tuvieron que volver a salir para interpretar un bis. La propia banda lo agradeció, palpar la emoción del público a pequeña escala toca la fibra. Un concierto manjar.
Y como dato añadido, ahora, tú, querido lector que estás leyendo esta crónica, te puedes autojustificar mentalmente diciendo frases tales como “yo no me enteré del concierto”, “ni sabía que venía ese grupo, ya me jode”, pero entre tú y yo, te perdiste un concierto extremadamente bueno, no quiero saber el motivo, sería por x, por lo que sea, no me des excusas, ofrece algo. Es el momento de ofrecer, a tomar por saco tanta narcolepsia.