El poder de los recuerdos
Es curioso, por un lado los organizadores de eventos han notado que cada vez acude menos público a sus espectáculos, y la gente, por su parte, habla de los altos precios de las entradas, con lo que acabaríamos hablando del famoso IVA cultural, y no es lo que pretendo. Lo cierto es que en general, los conciertos en Huesca suelen tener unos precios bastante asequibles y sin embargo atraen a un público reducido de gente. ¿Todos? No, el pasado viernes Los Secretos llenaron el Centro Cultural Matadero, y con un precio de entrada de los más elevados en los últimos meses.
Está claro que algo pasa, quizá la gente solo se moviliza en actos culturales por el recuerdo y en cuanto a novedades u otro tipo de saraos da la sensación que se haya acomodado. Gracias, Internet.
Ya perdonarás, querido lector, esta larga introducción, pero es algo que estuve pensando mientras veía como se llenaba todo el patio de butacas del Centro Cultural, algo extraño en estos tiempos y que sucederá de nuevo, al día siguiente, con los mismos protagonistas. Y es muy posible que Los Secretos hubiesen llenado un tercer día.
Los Secretos son un grupo conocido por todos, patrimonio de la movida española, en la cual ocuparon el bando de la música más melódica junto a Nacha Pop y Mamá.
Tras 37 años de carrera musical, como bien recordó su líder, Álvaro Urquijo, regresaron a Huesca para dar un repaso a sus grandes éxitos y qué mejor sitio que el C.C. Matadero, un espacio que da cobijo a todo tipo de propuestas musicales y saca los mejores registros de cada músico, una sonoridad única en la ciudad.
Presentaron un formato acústico con el ya nombrado Álvaro Urquijo a la voz y guitarra, Ramón Arroyo también a la guitarra y Jesús Redondo a los teclados. Algo sencillo pero no por ello poco potente, ya que Los Secretos juegan con un arma bajo el brazo, sus canciones, que era lo que la gente quería. Desde “Quiero beber hasta perder el control”, “Volver a ser un niño”, “En este mundo raro”, “La calle del olvido”… Poco a poco fueron escalando la montaña del hit, la cual era bastante fácil de identificar cuando la habían alcanzado mediante dos factores: 1) los smartphones al aire para realizar fotos o vídeos. 2) los instantes karaoke en los que la voz de Alvaro Urquijo era absorbida por el público.
Uno de esos primeros momentos fue cuando interpretaron “Ojos de gata”, tema creado tras una confusión del malogrado Enrique Urquijo con Joaquín Sabina, lo que derivó en “Y nos dieron las diez” y esta otra canción, las dos con un esqueleto muy similar.
Aparte de esas pegadizas melodías, es posible que el 80% de España se sepa la letra de “Déjame”, tema con el que cerraron la primera parte del concierto, pero digo, aparte de eso, hay que destacar la gran capacidad técnica que tienen como músicos los tres componentes que pisaron el escenario el pasado viernes. Grandes músicos y divertidos, reaccionando de forma afable a unos cuantos insectos que sobrevolaron el escenario durante todo el concierto y que es muy posible que los mantengan a su alrededor en el concierto del sábado, aunque no por gusto del propio grupo, claro.
Entre tanto recuerdo colaron una canción nueva del álbum que están actualmente grabando titulada “Cuando todo iba bien”, en esa línea de apología de la melancolía tan secretil. A partir de aquí se desató la locura, hit tras hit y con el público totalmente entregado, se sucedieron “Pero a tu lado”, “Por el boulevard de los sueños rotos”, “Y no amanece”. Se estaba produciendo un emotivo regreso a la adolescencia en gran parte de los asistentes que dieron riendo suelta a todo tipo de piropos, comentarios y gritos.
Álvaro, como buen maestro de ceremonias que es, agradeció tanto gesto y aseguró que sin el público ellos no serían nada y añadió que muchas de sus canciones pertenecen más a la gente que a ellos mismos, porque sin saber muy bien como, han cobrado vida propia y están instaladas en el imaginario popular. En esa categoría incluyó la ya mencionada “A tu lado” y las dos canciones con las que terminaron el show “Te he echado de menos” y “Déjame”. Móviles en lo alto y una grandísima ovación, la cual aprovecharon para rematar el concierto con otros tres temas “Ojos de perdida”, “Sobre un vidrio mojado” y “Otra tarde”.
Todo un viaje y todo un éxito que completarán al día siguiente sobre el mismo escenario. Sin lugar a dudas, el acontecimiento del año en la ciudad..