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Hacer cosos a la velocidad correcta

Llórales a papá y a mamá, eso siempre funciona. Los post-adolescentes parcialmente traumatizados tenemos nuestros derechos, sobre todo después de haber llevado casi todo el modus operandi de una vida perfecta:

– Ir a la Universidad (lo de mejos es la carrera, party must go on). – Sacarse el carné de conducir (el de armas aún está mal visto). – Comprarse un coche (cuanto más caro y hortera, mejor). – Conseguir un trabajo (para financiar los vicios). – Comprar una casa (para llorar y temblar de miedo después de tanta fiesta).

Tan solo me falta «tener una novia y casarse con ella» pero ese punto aún tendrá que esperar. Ellas decían tajador cuando yo tan solo quería decir sacapuntas. Llevo 10 años en Huesca. Y eso que al llegar pensé: «Aquí no me quedo ni loco». Ciudad de paso. Me equivoqué.

He aprendido a hacer un coso a la velocidad correcta, a comer panizo, a coger capazo, a ir al tubo y emborracharme y como consecuencia, enamorarme. He paseado por el coso con todos mis amores frustrados mientras pensaba en voz alta: «Aquí no me quedo ni loco».

– Creo que lo nuestro no funciona, deberíamos dejarlo una temporada.

Y llórales a papá y a mamá, eso siempre funciona. Los post-adolescentes tenemos nuestros derechos.

– Vamos a tener que prescindir de sus servicios en la empresa, la crisis nos está afectando.

######## CRISIS NERVIOSA ########

Respuesta a la beautiful life:

– Paga el carné de conducir. – Paga el coche. – Paga la hipoteca. – Paga las fiestas.

Ahora es cuando más te alegras de ver que la carrera que te sacaste a duras penas y de la que apenas recuerdas nada es… magisterio, por favor, aplausos, aunque sean enlatados.

El caso es que llevo seis meses en el paro, dando cosos a la velocidad correcta, cogiendo capazos, yendo al tubo a emborracharme y como consecuencia, enamorándome más de la cuenta. Igual que hace diez años pero con más barriga.

Es un bucle infinito en el que la trigesimocuarta vuelta repito «aquí no me quedo ni loco», pero entonces recuerdo que sí, que estoy loco, que el médico me diagnosticó una depresión de camello por el tema del despido… Así que igual tengo que plantearme lo de quedarme aquí y empezar a usar el tajador.

– Vamos a ver si de aquí a un par de meses mejora la situación de la empresa y podemos volver a contratarle.

Puede que todo se trate de un macabro plan para darme una nueva oportunidad o puede que sea pare de algún reality show a los que últimamente ando enganchado, no lo sé.

– Dame un par de semanas para pensar en lo nuestro, por favor.

Nunca os van a llamar, nunca, de ningún sitio, esa es mi lección del día (tauro, tienes cáncer), pero prefieren hacernos creer que lo harán. Es su sentimiento de culpa y su manera de alejarnos de la crisis, aunque a mí me haya ocurrido lo contrario.

Hoy es sábado, toca salir de marcha, (juerga sin ganas: activando el modo zombie) me estoy quedando sin financiación de tanto llorarles a papá y a mamá. Y necesito dinero para poder seguir diviertiendome y seguir integrado dentro de la sociedad (sexo, drogas y rock&roll).

Creo que es el momento de apuntarme a algún concurso. 10 años en Huesca. 3650 días. 87600 horas. 5256000 minutos. Los chinos utilizan la misma palabra para decir crisis y oportunidad… Necesito otro lorazepam.