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Crónica

Espacio/tiempo roto durante el domingo

Exhibición de El Niño de Elche en el C.C. Matadero.

Lo del domingo por la tarde en Huesca es difícil de explicar con palabras. Fueron sentimientos, fuertes sensaciones a cada segundo de concierto. En más de tres y de cuatro ocasiones los pelos se me erizaron de la emoción que ofrecían desde el escenario.

Fue parecido a un vórtice, una brecha en el espacio tiempo que nos trasladó al futuro. Pongamos que a 2044, un año en el que todo ha cambiado y afortunadamente para mejor. A un nivel elevadísimo de creatividad, sin miedo a nada y con una entrega total.

El responsable de todo esto fue El niño de Elche. Tendría que decirte que el concierto fue uno de los mejores del año (que lo fue), pero sinceramente, no me parecería justo para el propio artista. Se aproximó más a una experiencia. Todos los espectadores que medio llenaron el Centro Cultural Matadero lo confirmarán. Con una poderosa voz con dejes flamencos fue hilvanando todo el concierto. Las letras, irónicas, humorísticas, con mucha sorna, hablaban de críticas al estado, a las estructuras férreas, vamos, a casi todo.

Iba acompañado de dos grandes músicos, Darío del Moral que se encargó de las bases electrónicas y el bajo, y Raúl Cantizano, quien llevaba las líneas de guitarra. Rock, electrónica, hasta krautrock se llegó a escuchar, todo pasado por esa voz aflamencada que trataba de buscar los límites en cada cante. Susurraba, gritaba, forzaba un hilo de voz, balbuceada… una constante exploración de las capacidades de su voz. Lo que puede sonar como experimental y, por extraño, tal vez de difícil escucha, resultó todo lo contrario, un tipo totalmente conectado con su música y discurso, un gurú.

Toda la pasión que camina junto al flamenco estuvo incorporada a su voz, mientras iban pasando por temas cercanos a la música ambiente, pop y rock. Una maravilla. Además de esa actitud de ir sin miedo a nada, en los descansos entre tema y tema se mostró divertido y muy ocurrente, llegando a presentar el último de los temas que interpretó dentro del set oficial, diciendo amablemente al público “Que os follen”, ya que así se titula la canción, pero es que no solo le dijo eso al público, es que además le aplaudieron a rabiar, en ese momento y durante todo el concierto.

No tiene duende, tiene un caballo volador o algo parecido. Es una fuerza de la naturaleza que no se puede comparar a ningún otro proyecto del país. Otro de sus frentes de ataque en las letras, como él mismo dijo, sacando a la luz voces de la conciencia, fueron la política y sus alrededores, posicionado de forma clara y prejuicios en un discurso progresista, no dejó títere con cabeza. Llegó a decir que podían hacer himnos para partidos, de esta forma presentó su tema “Miénteme”.

Como te imaginarás, tuvo que hacer un bis, era de rigor, aprovechó para marcarse un tema totalmente flamenco, unas bulerías en las que hablaba del absurdo de las estructuras familiares. Experimentación, pasión y mucha energía a lo largo de todo el concierto.

Una gozada. Su último disco se titula “Voces del extremo” y a poco que busques por Internet verás que el propio artista lo ofrece gratis en su web, pero te aviso, el disco es increíble, pero no es comparable con verle en directo, es otra cosa, además que en un concierto puedes comprarle el disco y apoyar que siga ofreciendo propuestas tan atrevidas y fuera de toda norma como las que hace. Necesitamos más Niños de Elche. Y tranquilo, que el espacio tiempo se rompió pero esta nuestra ciudad seguirá siendo la misma, o al menos, eso creo.