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Concierto

Mucho amor y alguna nuez

Sí, ya lo sé, la obra clásica de Shakespeare no se titula así, pero es algo similar, donde pone amor cámbialo por ruido, elévalo al plural y ahí lo tienes, pero es que además, esto que estás leyendo ahora mismo es la crónica musical de un concierto, así que llámalo truco para captar la atención, o llámalo x, pero ahora te lo voy a explicar.

El caso es que amor hubo a raudales durante todo el concierto, en el Centro Cultural del Matadero actuaba Dr. Kowalksy, una banda oscense que venía a presentar su primer trabajo, un EP de cinco canciones grabadas por el mismísimo Gonzalo Lasheras. Arrancaron con con un tema tranquilo, perfecto para ir cogiendo la temperatura del público y el recinto y ya se metieron en espacios un pelín más bailables.

Lo primero que destaca de esta formación es la potencia de voz de su cantante Rosa Jiménez, que lleva al límite los fraseos sonoros en todas las canciones, quizá reminiscencias joteras, tal vez algún gesto de homenaje a Carmen París, pero sí por homenajes es, y más a grupos aragoneses, el referente claro de Dr. Kowalksy es Amaral. Primero por el sonido, ese folk rock americano de medio tiempo pero con puntos bastante rockeros, pero es que, además, el núcleo de la formación también lo componen dos personas, la cantante que ya he nombrado, Rosa Jiménez y el guitarrista Antonio Sanjuan.

Alrededor de ellos, y cubriendo las melodías pop que iban soltando, se arroparon de una banda muy solvente y versátil compuesta por Javier Abad al bajo, Francisco Allueva a la batería y Juan Blas Arellano a la guitarra. Muy buena elección de músicos.

Siguieron el concierto con una de las canciones del Ep de cinco canciones que venían a presentar, se trataba de “Cicatrices” un tema pop de medio tiempo dedicado a un amigo un tanto solitario. Y después de esta canción vino la primera de las nueces, entiende nuez como un detalles extra, algo que no te esperas en esa frecuencia y te sorprende, te sorprende para bien, claro.

Interpretaron varias versiones de distintos grupos (Sr Chinarro, Ángel Estanich, Guns & Roses) y fue esa variabilidad, pasar del pop más indie al heavy lo que les dio un toque extra, un detalle de personalidad. Además, esas versiones no las hicieron sin más, sin ir más lejos el tema de Guns & Roses, que fue ni más ni menos que Sweet Child of Mine, la encaminaron a mundos country, territorio en el que se encuentran bastante cómodos, otro de los temas que interpretaron, este ya suyo por completo “Hipnosis de dulzura” también estaba en esa línea.

También se atrevieron con un tema en inglés, lo que ayudó a ver las posibilidades de registro de voz de Rosa, ya que al cantar en inglés su modulación pasaba del luzcasalismo a tonos más Dolores O’Riordan, la cantante de The Cranberries. Elevaron el punto musical un poco tirando de distorsión y así interpretaron el último tramo del concierto donde se encontraban “Carmen”, “Hijos del dolor” y “Tejados de París”. En esos tres temas pasaron de la épica y el rock más guitarrero al folk rock más pausado, unos cambios de registro que también son a destacar ya que no chirrían ni quedan en otro plano, es su show, les sale solo.

Habría que destacar entre el set de canciones que interpretaron el pasado viernes, “Tejados de Paris”, tal vez su mejor tema, tanto musical como líricamente, que perfectamente podría estar arrasando en las radiofórmulas de todo el país. Retirada al camerino y claro, el público, que llegó a cubrir una media entrada del C.C. Matadero, pidió que saliesen de nuevo para interpretar una última canción. Y eso fue lo que hicieron, de nuevo una versión, la sobresaliente “I just don’t know what to do with myself” fue la guinda del plato.

Por encima de todo el amor, pero esas distintas capas y detalles fueron la conquista final. A seguir así.