No hay nieve en Saint-Moritz
Concierto de Los Tres Norteamericanos en el C.C. Matadero.
Estimado Vladimir, tal y como me solicitasteis os mando el informe de observación del grupo artístico denominado Los Tres Norteamericanos. En un principio parece que todas las sospechas que se pudiesen tener con ellos al respecto de ser fieles al movimiento capitalista son infundados. El pasado martes por la tarde tuve ocasión de observarles en concierto en el Centro Cultural Matadero de Huesca.
Eso sí, empezaron la actuación reconociendo que habían mantenido contactos con la CIA, aunque considero que es parte de una puesta en escena en la que prevalece el humor por encima de todo. Los implicados dentro de este proyecto son Gran Bob, encargado del contrabajo, banjo, coros, David Giménez Alonso, que parece no tener un papel claro en la formación y sin embargo resulta indispensable, él fue el encargado de hablar de su contacto con la CIA y de su posterior reunión con los Obama, además hizo coros y no paró de bailar durante todo el concierto. Completa la formación el mítico cantautor Joaquín Carbonell, que ha decidido hacer una incursión en este divertido proyecto y además de líder y llevar la voz cantante, también se encarga de la guitarra.
Repito, ni son espías ni gentes próximas a la cultura norteamericana. Aunque lo pueda parecer, ya que casi todo su repertorio, ya que la gran mayoría tiene querencia por ese mundo. Empezaron con “El puente”, pero también cayeron otros clásicos como “Mis manos en tu cintura” de Adamo, “Cartagenera”, María Isabel” o “Mi limón, mi limonero” de Henry Stephen.
Lo que comparten estos temas, de forma principal, es la época de su creación, entre los años 50 y 60 del siglo pasado. Pop sencillo para todas las edades. Un viajazo entrañable perfecto para aclimatarse a las fechas que vienen. Así continuaron, entre charla y charla sobre Obama y los problemas tanto en Remolinos como en Casetas con “Porqué te vas”, “Cuéntame que te pasó e incluso hicieron un medley con varias míticas canciones pertenecientes a anuncios, el colacao, vuelve a casa vuelve, aceituna la española o el lobo qué gran turrón.
A pesar de las fechas, la asistencia de público fue como viene siendo habitual en las últimas fechas en este recinto, que se mueve entre la media sala o un poco menos, en fin, ignoraré el tema de la afluencia de público en este informe. Otros temas que se incluyeron en el repertorio de la noche fueron “Canastos” de Luis Mariano y Gloria Lasso, “Dile de Luis Aguilé o “Qué será de mi vida”.
Siguiendo en esa fina línea de humor que mezclaba realidad con ficción, Joaquín Carbonell dijo que tenía varias multas sin pagar así que a efectos oficiales él estaba en otra parte. Ese aspecto tal vez podía levantar sospechas filo imperialistas, pero enseguida levantaron el vuelo con otro gran tema “Un millón de amigos” de Roberto Carlos, así cómo vas a pensar mal de estos tipos, es imposible. De hecho, antes de terminar el concierto, fue de nuevo el propio Carbonell el que reconoció que en verdad Los Tres Norteamericanos se trata de una ONG, lo cual no me parece una mala definición de la banda, pero el diagnóstico final lo dejo para ustedes. Terminaron con “Tómbola”, otro tema de otra época pero que casaba de forma perfecta con el día ya que se había celebrado el sorteo de la lotería.
Lo que podría haberse usado como simple herramienta en un taller de musicoterapia funcionó como espectáculo gracias al humor que imprimieron los tres integrantes de la formación. Algo malo, bueno, tal vez el concierto fue un pelín extenso, pero claro, con una duración menor nos habríamos quedado sin las anécdotas (inventadas o no) de Los Tres Norteamericanos visitando a los Obama, los pendientes de Michelle Obama, o sus tratos con la CIA. Tuvieron que salir a realizar un bis en el que interpretaron una gran versión en castellano de “Tu Vuò Fa’ L’Americano” y terminaron de forma amable este divertido y entrañable concierto de pop atemporal con “Viva la gente”. Sin otro particular, me despido atentamente, deseándole unas felices fechas allá por la estepa.