Proyecto rumba
Las adicciones, las situaciones extremas, pueden llegar a dejar posos en las personas y en el futuro manifestarse en forma de trauma o vete tú a saber, y ese aspecto, la música, puede ayudar a desatascar algunas situaciones. Así te evitas ir a Rumberos Anónimos, Proyecto Rumba o al psicólogo de la SGAE. Esta fue una de las sensaciones que reflejó la puesta de largo de “Imperfecto”, el nuevo disco de Tuco Requena, el oscense rumbero, pero ahora un poco más introspectivo, intentando analizar todo lo que le ha pasado.
El patio de butacas del C.C. Matadero presentaba una más que aceptable media entrada sobre las diez y media de la noche, hora en la que salió Tuco Requena al escenario acompañado de sus tres músicos de apoyo, guitarra acústica, otra eléctrica y bajo. Músicos que no fallaron, realizando su labor al cien por cien, e hicieron disfrutar al público con innumerables fraseos rumberos, perfectos para bailar, aunque este disco, el disco maduro como el propio Tuco dijo, le haya salido un poco menos bailable que los anteriores.
Es lo que tiene la introspección. Arrancaron con el tema que da título al disco, que refleja una aceptación de uno mismo con luces y sombras, una especie de acuerdo legal con uno mismo. Después interpretaron “Bendita monotonía”, la cual, sin oírla, ya ves que refleja el sino del que hablaba más arriba, el análisis del ex yonki y la sonrisa del feliciano. Uno de los detalles más curiosos de esta canción fue que la línea de guitarra eléctrica podía llegar a recordar a la B.S.O. de “Paris, Texas”, pero fue un destello, el resto del concierto de remitir a alguna figura ya existente lo hizo a Gato Pérez o Kiko Veneno.
Tuco Requena no salió en ningún momento de su set de percusión, compuesto por cajón flamenco, platillo y un cascabel atado a su pierna a modo de tobillera, desde ese set como una especie de sacerdote de la rumba fue presentando una a una las canciones del nuevo disco, con los nervios y la emoción del estreno alguna introducción le quedó un pelín extensa, pero es que él quería recalcar y loar su actual modo de vida, aspecto que consiguió.